Papa Francisco y la oración: “Si el obispo no reza el pueblo de Dios sufre”

En la homilía de pasado viernes 22 de Enero en Casa Santa Marta, el Papa Francisco dijo que los obispos del mundo tienen dos tareas: rezar y ser testigos.

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El Papa Francisco durante su homilía en Casa Santa Marta

El papa Francisco ha asegurado que la tarea del obispo es rezar y anunciar la Resurrección de Jesús; si el obispo no reza y no anuncia el Evangelio sino que se ocupa de otras cosas, el pueblo de Dios lo sufre. Así lo ha indicado el papa Francisco en la homilía de la misa celebrada esta mañana en Santa Marta.

Haciendo referencia al Evangelio del día, que cuenta la elección de los doce apóstoles por parte de Jesús, el Santo Padre ha explicado que les elige “para que estén con Él y para mandarlos a predicar con el poder de expulsar demonios”. Los Doce —afirmó– son los primeros obispos. Y después de la muerte de Judas fue elegido Matías y esta es la “primera ordenación episcopal de la Iglesia”. Así, Francisco ha recordado que “los obispos son columnas de la Iglesia” llamados a ser testigos de la Resurrección de Jesús.

Al respecto, el Santo Padre ha precisado que los obispos tienen la responsabilidad de ser testigos: testigos de que el Señor Jesús está vivo, que el Señor Jesús ha resucitado, que el Señor Jesús camina con nosotros, que el Señor Jesús nos salva, que el Señor Jesús ha dado su vida por nosotros, que el Señor Jesús es nuestra esperanza, que el Señor Jesús nos acoge siempre y nos perdona. “Nuestra vida debe ser esto: un testimonio. Un verdadero testimonio de la Resurrección de Cristo”, ha asegurado.

En la homilía, el Santo Padre ha explicado que los obispos tienen dos tareas. “La primera tarea del obispo es estar con Jesús en la oración. La primera tarea del obispos no es hacer planes pastorales… ¡no, no! Rezar: esta es la primera tarea”, ha indicado. La segunda tarea es “ser testigo, es decir, predicar”. Predicar —agregó— la salvación que el Señor Jesús no ha traído.

A continuación, el Pontífice explicó que estas dos tareas no son fáciles, pero que son precisamente las que hacen fuertes las columnas de la Iglesia. Si estas columnas se debilitan porque el obispo no reza o reza poco, se olvida de rezar; o porque el obispo no anuncia el Evangelio, se ocupa de otras cosas, la Iglesia también se debilita; sufre. El pueblo de Dios sufre. Porque las columnas son débiles.

Por otro lado, el Papa dijo que “la Iglesia sin obispo no puede caminar” por eso “nuestra oración por nuestros obispos es una obligación, pero una obligación de amor, una obligación de hijos en lo relacionado con el Padre, una obligación de hermanos, para que la familia permanezca unida en la confesión de Jesucristo, vivo y resucitado”.

Finalmente, el Santo Padre invitó a todos a rezar por los obispos “porque también nosotros somos pecadores, también nosotros tenemos debilidades, también nosotros tenemos el peligro de Judas: porque también él había sido elegido como columna”. También nosotros —advirtió— corremos el riesgo de no rezar, de hacer algo que no sea anunciar el Evangelio y expulsar los demonios. Así, ha proseguido su petición: “rezar, para que los obispos sean lo que Jesús quería, que todos nosotros demos testimonio de la Resurrección de Jesús”.

Recordando que en todas las misas se reza por Pedro y por el obispo del lugar, Francisco exhortó a rezar por el obispo con el corazón. Y pedir al Señor: “Señor, cuida de mi obispo, cuida de todos los obispos, y mándanos obispos que sean verdaderos testigos, obispos que recen, y obispos que nos ayuden, con su predicación, a entender el Evangelio, a estar seguro que Tú, Señor, estás vivo, estás entre nosotros”.

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Fuente: Zenit

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