Nuestra Señora de la Oración de L’Île-Bouchard

Desde el 8 al 14 de diciembre de 1947 en L’Île-Bouchard, cuatro niñas de esta pequeña localidad francesa describen a una bella señora y a un ángel que dicen haber visto en la Iglesia parroquial de Saint Guille, y que les han revelado sus identidades y su preocupación por su país, Francia. “Recen el Rosario y hagan una gruta para rezar por Francia que está en grave peligro”, fue el pedido. Esta es la historia de las apariciones de Nuestra Señora de la Oración de L’Île-Bouchard.

El mensaje a las cuatro niñas

El lunes 8 de diciembre de 1947, Jacqueline, su hermana Jeanne y su prima Nicole, entran a la iglesia de Saint Gilles, y rezan un Ave María delante del altar de Nuestra Señora de las Victorias.

Jacqueline es la primera en ver a una bella dama en una gruta y a su derecha un ángel. Llamó a las otras dos y pudieron contemplar juntas el bello conjunto, sin oír ninguna palabra.

Las niñas describían sin contradecirse: una bola, una cortina, la dama, y el ángel. Al salir se encuentran con las hermanas Croizon. De nuevo fueron todas a la Iglesia pero solo Laura Croizon pudo ver a la hermosa Señora y al Ángel, junto a las videntes.

Nuestra Señora de la Oración de L'Île-Bouchard

De izquierda a derecha : Jeannette, Jacqueline, Nicole y Laura delante de la entrada de la iglesia de Saint-Gilles, 1948.

En su descripción del suceso todas ellas afirmaban que la bella dama llevaba un largo rosario con grandes cuentas muy blancas. Se arrodillaron, rezaron y pudieron ver como la bella dama rezaba con ellas aunque no la podían escuchar. Al salir de la Iglesia fueron a contárselo a sus padres y maestros, pero nadie las creía.

Después de una hora de la primera visión, las niñas vuelven a la iglesia y la Virgen les habla:

“Decid a los niños que recen por Francia ya que lo necesita mucho”.
“Si yo soy vuestra mamá del Cielo” .

Ante la pregunta sobre la identidad del ángel, éste respondió:

“Yo soy el Ángel Gabriel, dadme vuestra mano para besarla. Regresad esta tarde a las 5 y mañana a las 11”.

En un primer momento nadie les creyó, pero a medida que iban pasando las horas y las niñas contaban lo que la Virgen les decía, el párroco, el Padre Ségelle y Sor San León de la Cruz, la religiosa que las educaba en la escuela, pasaron de un escepticismo a una curiosidad viva, por la coherencia, serenidad y autoridad con que hablaban las cuatro niñas sobre lo que iban viendo y escuchando.

Al día siguiente, Sor San León las prohibió dirigirse a la Iglesia. Pero las niñas entraron en Saint Gilles, y vieron una bola muy brillante y el mismo ángel pero situado en el lado izquierdo. Bajo las rosas que adornaban el conjunto, se podía leer una línea curvada “Yo soy la Inmaculada Concepción” y la Virgen les pide que besen la cruz de su rosario.

“Rezad por Francia que está en grave peligro. Digan al señor párroco que venga a las dos de la tarde trayendo a los niños a rezar y que construya una gruta lo antes posible y ponga mi estatua y la del ángel. Cuando esté lista yo la bendeciré.”

El miércoles 10 de diciembre la Virgen les dice que hagan la gruta de papel para empezar:

“Yo no he venido para hacer milagros sino para deciros que recen por Francia”

Y dijo que visitó este pueblo: “Porque en este lugar hay personas piadosas”.

Al día siguiente, el viernes 12, verían algo nuevo: detrás de la cabeza de la Virgen, se abrió una aureola que brilla vivamente, largas medialunas muy luminosas surgían de los bordes del velo de la dama, enmarcando su rostro. Cinco a cada lado y cada una de diferente color. Y de la frente de la Señora salían dos halos de luz que se separan en la cumbre.

Nuestra Señora de la Oración de L'Île-Bouchard

Iglesia de de Saint-Gilles, en la actualidad.

Cantaron el Ave María muchas veces a petición de la Virgen, seguidas de la invocación “sin pecado concebida”, y le besaban la mano.

El domingo 14 la plaza de Saint Gilles estaba abarrotada de vehículos, bicicletas y automóviles. La Iglesia estaba llena de gente venida de las regiones cercanas. Todas las familias de las videntes estaban presentes, la gente sentiría una presencia especial dentro de la Iglesia pero nadie vio el bello conjunto que las niñas describían.

Las niñas llevaban ese día ramos de flores a la Virgen María, las que agradecería mucho y anunciaría que antes de irse enviará un intenso rayo de sol. Les animaría a todos a cantar el Magnificat y recitar el rosario.

El contexto internacional en el que se desarrollaron estos hechos, estuvo dominado por la radicalización de la situación internacional y el comienzo de la Guerra Fría. Francia estaba ante graves problemas nacionales e internacionales en Argelia, Indochina, Madagascar y Marruecos.  Pero lo más grave es que ante la nueva política rusa, el partido comunista francés comenzó a dar un giro decisivo en su programa. Se declararon huelgas por todo el país y la situación económica y social se iba deteriorando por momentos. Empezaron graves disturbios que alteraron el orden público.

Pero el 9 de diciembre de 1947, sorprendentemente, el Comité Nacional de Huelga llamaba a todos sus afiliados a volver al trabajo. Benoît Frachon, secretario entonces de la Confederación General del Trabajo, tuvo suficiente influencia para convencer a sus camaradas para que cesara el conflicto. Si no hubiera sido así, los expertos de entonces anunciaban enfrentamientos armados.

Nuestra Señora de la Oración de L'Île-Bouchard

Imagen de Nuestra Señora y del ángel en el lugar exacto de las apariciones en el interior de la iglesia.

Las apariciones cuentan con decreto de aprobación del Arzobispo de Tours, André Vingt-Trois, del día 8 de diciembre de 2001.

La vida posterior de las niñas hizo que se dispersaran. Pero guardaran muy vivo este recuerdo. Regresan muy a menudo a rezar a la iglesia de Saint Gilles permaneciendo discretas y evitando las multitudes.

Fuente: carifilii.es

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