Católicos rusos fieles a Roma se ponen en riesgo uniéndose al rezo del Rosario convocado por el Papa Francisco

Invito a todos los fieles a rezar juntos el Rosario, aquí en la Catedral [católica de Moscú], el martes 31 de mayo, en comunión con el Papa Francisco, al final del mes de mayo que, como sabemos, está dedicado a la Santísima Virgen María. Nos unimos al Papa y, a través de él, a la Iglesia universal, para implorar el don de la paz en Ucrania y en todas las partes del mundo donde hay conflictos que con demasiada frecuencia se olvidan”.

Con estas palabras Mons. Paolo Pezzi, Arzobispo Metropolitano de la Madre de Dios en Moscú, al final de la celebración por la Solemnidad de la Ascensión, presidida en la Catedral Católica de Moscú repleta de fieles, anunció ayer, 26 de mayo, la participación de la comunidad católica de Moscú en el Rosario convocado por el Papa Francisco. Según la información de la Agencia Fides, los fieles podrán seguir la retransmisión en directo del evento en la propia Catedral. A continuación, el arzobispo Pezzi presidirá la celebración eucarística, en la que se rezará por la paz.

La Iglesia católica de Rusia se movilizó inmediatamente para socorrer a los refugiados y a quienes necesitaban ayuda debido a la situación en Ucrania. Para ello, según se desprende de la página web oficial de la Catedral (https://www.catedra. ru/), es posible hacer un donativo a través de tres canales diferentes: Cáritas de Saratov (diócesis de San Clemente), que ayuda directamente a los refugiados en la región de Rostov; la Fundación Interreligiosa para la promoción de proyectos humanitarios (Mežreligioznyj Fond Sodejstvija Realizacii Sovmestnych Gumanitarnych Proektov); y la Archidiócesis de la Madre de Dios de Moscú, que envía las sumas donadas directamente a la Santa Sede. El motivo de hacer donaciones en cada una de las formas indicadas es la contribución de solidaridad con los refugiados.

La catedral católica de Moscú, dedicada a la Inmaculada Concepción de María, es un edificio neogótico construido a principios del siglo XX. Como todos los demás edificios utilizados para el culto en suelo soviético, ha pasado por las distintas etapas de la historia contemporánea de la Iglesia en Rusia: cerrado en 1938, en la época de las llamadas grandes purgas estalinistas, fue profanado y utilizado por el régimen comunista como almacén y mercado, para ser devuelto a la Iglesia católica tras la caída de la URSS y ser consagrado de nuevo en 2005. En la actualidad, los católicos en Rusia son menos del 1% de la población total de la Federación.


Fuente: Agencia Fides

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