Sacerdote benedictino en oración escucha estas palabras de Cristo: “No hay problema que no pueda ser resuelto con el santísimo Rosario”

En 2007 un sacerdote benedictino, en el silencio de la oración ante el Santísimo Sacramento, recibió el don de oír a Nuestro Señor y su Santísima Madre. Le fue indicado que escribiera lo que se le comunicaba, y así nació el libro “In Sinu Jesu”. De sus páginas extraemos el siguiente trecho dedicado al poder inestimable del Rosario:


Martes 2 de diciembre de 2014

“No hay problema o dificultad que no pueda ser dilucidada o resuelta con el fiel y perseverante recurso al santísimo Rosario de Mi Madre. El Rosario es el regalo de Mi Madre a los pobres, a los sencillos y a los pequeños que son los únicos capaces de escuchar el Evangelio en toda su pureza y de responder a éste con un corazón generoso. Es a ellos, a los niños, a los débiles, a los pobres y a los que confían, a los que se les da el Rosario. Es a ellos a los que les pertenece el Rosario.

“No hay sufrimientos que no se puedan soportar pacíficamente, mientras el alma esté rezando el Rosario. A través del Rosario, toda la gracia y el poder de Mis misterios pasan a través del Inmaculado Corazón de Mi Madre a los corazones de los pequeños que se pueden curar con el Rosario. Hay nubes de oscuridad y confusión que solo el Rosario puede dispersar y esto porque es la oración preferida de Mi Madre, una oración que se originó en las alturas del Cielo y fue llevada a la Tierra por Mi Arcángel, una oración amada por todos Mis santos, una oración de poder que desarma y de inmensa profundidad.

“Hay quienes encuentran difícil el Rosario. La dificultad no radica en el Rosario, sino en la complejidad de quienes luchan por entrar en su sencillez. Invita a las almas a rezar el Rosario, a través de esta oración daré paz allí donde haya conflicto, a través de esta oración haré grandes santos a los grandes pecadores, a través de esta oración santificaré a Mis sacerdotes, daré alegría a Mis consagrados y levantaré nuevas vocaciones en abundancia.

“Entonces escucha la súplica de Mi Madre en tantos lugares. Escúchala, toma su súplica en el corazón, reza su Rosario, y por y por ella, y Mi Padre hará cosas maravillosas.”


Fuente: “In Sinu Jesu – Cuando el Corazón habla al Corazón. El diario de un sacerdote en oración”. Angelico Press, 2019, 334 páginas.

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