En la Fiesta de Cuasimodo, tras la huella de María

Uno de los rasgos de la espiritualidad mariana que valora la tradición de la Iglesia es el silencio de María, su entrega total y humilde a la voluntad de Dios que se revela en su Hijo, Jesucristo Redentor.

Este domingo pasado, cuando por todo Chile los feligreses salieron a las calles para expresar su fe, celebrando Cuasimodo. Precisamente en esta fiesta de la Iglesia, donde Cristo presente en la Eucaristía, pan de Vida, fue llevado por sus sacerdotes a enfermos y ancianos… es indudable afirmar que la Santísima Virgen María también estuvo presente, con su maternal consuelo para los enfermos que recibieron a Su Hijo comulgándolo en la Hostia Consagrada.

Por ello, en un gesto silencioso, que señala el sello de Nuestra Madre, Un Rosario por Chile hizo llegar un rosario a los feligreses a quienes Monseñor Ezzati entregó en Colina la Eucaristía. La certeza de vivir, morir y resucitar en Cristo que conlleva el sacramento eucarístico, es la esperanza de construir el Reino de Dios en nuestra patria que alienta a esta cruzada espiritual.

Galería de fotos, entrega de Rosarios… en Cuasimodo, tras la huella de María.

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