El Santo Rosario, Bálsamo para el Dolor en región de Coquimbo

El terremoto del 16 de septiembre pasado golpeó duramente al Norte del país. Una religiosa carmelita misionera, la hermana Ana Gento, partió a llevar el aliento y socorro de nuestra Fe a los más necesitados. Y para ayudarlos a poner el alma de pie, les entregó uno a uno, lugar por lugar, el santo rosario.

Somos una comunidad de Tierras Blancas, sector de la comuna de Coquimbo. Nuestra ciudad ha recibido fuertes embates de la Naturaleza; marejadas y lluvias son habituales, pero además el reciente 16 de septiembre padecimos el terremoto de magnitud 8,4 en escala de Richter, con posterior tsunami. Resultado: varias localidades y caletas fueron destruidas por el mar.

hermana ana un rosario por chile

La Hermana Ana distribuyendo el rosario entre los necesitados

hermana-ana-1La Hermana Ana Isabel Gento Municio, Carmelita Misionera Teresiana, nos motivó e invitó a ir en ayuda de aquellas familias. Muchas de ellas habían batallado por años para tener sus casas y enseres, los mismos que el mar en sólo minutos les arrebató. Fuimos, pues, a Coquimbo, al sector Baquedano, a la población Gabriela Mistral, a la población Pescadores, etc. Más allá de la destrucción y el dolor, veíamos cientos y cientos de voluntarios ayudando en la limpieza, entregando comida y distintos tipos de ayuda; eso fue para mí contemplar a mi ciudad abrazada por el amor infinito de Jesús y Nuestra Madre María, que actuaban en los corazones de toda esa gente.

Nos fuimos puerta a puerta… o sitio a sitio, porque en algunas partes nada quedó; las familias nos recibían y nos mostraban sus distintas realidades. Nosotros llevábamos algo de ayuda, además de estampitas, altares y oraciones; pero lo que más nos emocionaba era cuando de manos de la hermanita recibían un rosario, “el rosario por Chile”. Entonces sus sonrisas y también lágrimas de emoción afloraban y al recibirlo, lo besaban con tanto amor que nos llenaba el alma. El llamado a rezar “un rosario por Chile” calzaba justo con el mes de la patria.

Estamos muy agradecidos por todos esos rosarios que cambiaron las caras y reconfortaron el alma de aquellas personas, que los recibieron como su principal herramienta para ponerse de pie. El Señor los bendiga.


Aldy Marianella Vega

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